Información general
INICIO DE OPERACIONES:
PROCAFÉ - fue creada el 10 de octubre de 1990 como resultado de la aplicación de un Programa Estratégico de privatización del Instituto Salvadoreño para Investigaciones del Café (ISIC), impulsado por el Gobierno de El Salvador. De ahí en adelante, la Fundación viene trabajando como la única institución privada de investigación en el ramo agropecuario y forestal, que tiene como características particulares el ser dirigida y financiada por los mismos caficultores.
OBJETIVO:
Favorecer el desarrollo y el sostenimiento integral de la caficultura, mediante la investigación, la transferencia y la prestación de servicios tecnológicos especializados, que facilitan los conocimientos y su aplicación para preservar la calidad del grano, incrementar la productividad y la rentabilidad de los sistemas de cultivo del cafeto con criterios de sostenibilidad y preservación del medio ambiente.
Financiamiento:
Cada caficultor aporta cincuenta centavos de dólar de los Estados Unidos de Norteamérica (US$ 0.50) por cada quintal oro de café exportado.
Ámbito de trabajo:
Fundación PROCAFÉ orienta su trabajo al servicio de la caficultura nacional dedicando sus esfuerzos a la fase agrícola y de industrialización del cultivo. El área cafetalera consta de 229,921 manzanas (161,000 hectáreas), que representan el 8% del territorio nacional, aglutinando alrededor de 24,000 productores y sus familias.
Áreas de especialización
Investigación, transferencia de tecnología y prestación de servicios tecnológicos para la agroindustria del café.
Investigación:
Enfoca sus esfuerzos hacia la investigación y validación de alternativas tecnológicas para la producción del café en sistemas de cultivo y diversificados, su industrialización, aprovechamiento de subproductos, manejo y tratamiento de desechos y fomento y protección de la biodiversidad.
Transferencia de Tecnología:
Presta asistencia técnica a los caficultores a través de una red de técnicos distribuidos en dieciseis Centros de Atención al Caficultor, que ubicadas estratégicamente en las zonas cafetaleras, permiten la mejor cobertura para promover la adopción de tecnologías, que provocan mejoras en la calidad, productividad y eficiencia técnica y económica en los sistemas de cultivo.
Su metodología de trabajo se basa en un acompañamiento técnico partiendo del mejor conocimiento de los recursos naturales, humanos, técnicos y financieros de cada unidad productiva, para desarrollar una estrategia que permita al caficultor maximizar sus beneficios al menor costo.
|